Lástima que seamos tan reales… porque, sabes algo? Me
encanta ser uno de tus sueños, esos sueños de los que despiertas feliz no sabes
bien por qué.

Tal vez yo te pueda decir por qué.

En esos sueños hay un cielo
hermoso, y el viento ondea nuestros cabellos, y me ves reluciente y sonríes
cuando sonrío.

Luego pongo todo mi ser, toda mi alma en un beso, y en ese
beso te digo todas las cosas que tuve miedo de decir. Luego cierro tus ojos y
te recuerdo que cuando despiertes solo recordarás que este fue el sueño más
importante en toda la historia de los dos.

Sé que despertarás con una sonrisa,
callarás tus labios con la punta de los dedos para no dejarlos pronunciarte mi
nombre. Cuando abras los ojos, ya no recordarás. Yo seguiré esperando que duermas para visitar tus
sueños.