No pareciera ser bueno eso de la melancolía:
Arrastrarse por el suelo, sin atreverse a levantar la cabeza;
Un vidente que no quiere ver,
un mosquito que no puede alcanzar la luz, aunque la esté tocando.
Permanecer en estado inconcluso, a punto de disolverse,
a un paso de evolucionar y... nada sucede.
Pero hay que pensarlo dos veces.
No quiero que se confunda melancolía con tristeza, la diferencia es clara:
- Uno puede ESTAR muy triste, por muchos motivos, terribles o burdos, no importa.
- Por el contrario, uno ES melancólico, es un estado de la inmateria (¿alma?), que no está sujeto a modificación, osea que uno es así y ya. -Para quienes son volubles, dense por bien servidos, al menos ahora tienen una constante-.
A la melancolía la llaman de muchas formas (depresión, síndrome de bla blah blah...), la disfrazan de muchas maneras (pereza, sueño, aburrimiento, tristeza absoluta...), y la engañan con muchas pepas (un montón de nombres acá, desde los medicados hasta los más prohibidos...). Pero en el fondo uno sabe que la posee: Ese algo inexplicable que no nos deja satisfechos a pesar de que la perfección en el universo parezca ser absoluta, interminable, eternísima.
La cuestión es saber jugar ese As bajo la manga: Esa capacidad de ver el pelo en la sopa, la nube en el desierto, el punto negro en la pared. ¿Qué haría el mundo entero sin melancólicos insatisfechos de felicidad como nosotros? ¿Sin pesimistas precavidos como nosotros?Tal vez es gracias a nuestra insatisfacción que la humanidad ha dado pasitos hacia adelante (aunque parecen ser más lo pasos que retrocede...).
Sepan que la melancolía es un don, una virtud preciadísima en esta historia repleta de tontos felices conformistas.
Arriba la melancolía!!! ZZZZZZZ!!!!!
This is kind of killing myself..
Vaya, ahora comprendo todo....mi vida al fin y al cabo no es un engaño.....