Bebí del dulce licor del reencuentro
Y por las puertas del pasado
Fuí corriendo hacia atrás.

Ví mi vida pesada y vacía
Pendiendo de un hilo
De una pena fugaz.

Y como en ficción, comencé de nuevo,
donde no había pecado,
justo antes de fallar.

He tenido esa oportunidad
Que todos desean
pero no saben hallar:

Remediar mis errores,
poder perdonarme
Y saber perdonar.

Ahora soy libre y así me siento,
Pues llegó a mis ojos esta gran verdad:
Saber perder es saber amar.